Jamundí no aguanta más: agricultor de Timba es víctima de la violencia que azota al campo
La difícil situación de orden público en el Valle del Cauca sigue cobrando víctimas en el sector rural. Esta vez, el drama toca la puerta de Javier Tascón, un reconocido campesino y agricultor del corregimiento de Timba, en zona rural de Jamundí, quien ha visto cómo su proyecto de vida se tambalea ante la arremetida de los grupos armados que se disputan el control territorial en esta región.
Tascón, quien por años ha sido un referente local por su dedicación a la siembra y comercialización de frutas, se ha convertido en el rostro de una realidad que hoy afecta a cientos de familias campesinas. Su labor, que históricamente ha sido el motor económico de esta vereda, se enfrenta ahora al miedo y a la incertidumbre que generan las constantes intimidaciones en la zona.
El campo, entre el abandono y la zozobra
Para nadie es un secreto que la zona montañosa de Jamundí se ha vuelto un escenario complejo para quienes trabajan la tierra. La historia de Javier Tascón es apenas una muestra de lo que viven a diario los productores de la región, quienes, entre el cultivo de sus cosechas, deben lidiar con la presencia de actores armados que han limitado la libre movilidad y el transporte de sus productos hacia los centros de abasto.
Los habitantes de Timba han hecho un llamado desesperado a las autoridades locales y departamentales. «No queremos abandonar nuestras parcelas, pero la situación nos está superando», comentan los vecinos del sector, quienes reconocen en Tascón a un hombre trabajador que, a pesar de las adversidades, ha intentado mantener viva la tradición agrícola de su familia.
¿Qué piden los agricultores?
La comunidad exige una intervención integral que no solo se limite a la presencia militar, sino que garantice la reactivación económica y la seguridad jurídica para quienes habitan el campo. La preocupación principal radica en que el desplazamiento forzado o el abandono de los cultivos generen una crisis de seguridad alimentaria y un aumento en la pobreza extrema en los corregimientos jamundeños.
Por ahora, el caso de Javier Tascón permanece bajo observación, mientras las autoridades investigan los hechos específicos que rodean la vulneración de sus derechos, en un territorio donde la paz parece ser, todavía, una meta lejana para quienes se levantan antes del amanecer a labrar la tierra.


















