Nueva jornada de restricción vehicular en la capital santandereana
La ciudad de Bucaramanga amaneció este miércoles 14 de octubre de 2026 bajo una nueva jornada de la medida de pico y placa, la restricción vehicular rotativa que busca descongestionar las principales arterias viales del área metropolitana y reducir los índices de contaminación atmosférica. Según el calendario oficial vigente para el segundo semestre del año, la restricción para este miércoles recae sobre los vehículos particulares y motocicletas cuyas placas terminen en dígitos pares (0, 2, 4, 6 y 8), los cuales tienen prohibida la circulación en el perímetro urbano durante los horarios establecidos por la Dirección de Tránsito Municipal.
La medida, que se aplica de lunes a viernes en dos franjas horarias —de 6:00 a.m. a 9:00 a.m. y de 5:00 p.m. a 8:00 p.m.— afecta a miles de conductores que deben planear sus desplazamientos con antelación o recurrir a alternativas como el transporte público, el sistema integrado de transporte masivo Metrolínea, bicicletas o plataformas de movilidad compartida. Las autoridades de tránsito han dispuesto operativos de control en los puntos neurálgicos de la ciudad, como la Avenida Quebradaseca, la Calle 36, la Carrera 27 y los accesos a los puentes sobre el río de Oro, para garantizar el cumplimiento de la norma.
Antecedentes y evolución de la medida en la ‘Ciudad Bonita’
El pico y placa no es una herramienta nueva en Bucaramanga. Su implementación data de la década pasada, cuando el crecimiento exponencial del parque automotor —que supera actualmente los 600.000 vehículos registrados en el área metropolitana— comenzó a colapsar la malla vial heredada de décadas anteriores. Inicialmente aplicada solo a vehículos de servicio público y placas terminadas en dígitos específicos, la medida se extendió progresivamente a particulares y motocicletas, generando debates constantes entre gremios transportadores, comerciantes y ciudadanía.
En 2023, la Administración Municipal introdujo modificaciones significativas: amplió el perímetro de restricción a municipios conurbados como Floridablanca, Girón y Piedecuesta, y unificó los horarios para evitar la «hora pico» extendida que se generaba cuando la medida terminaba a las 8:30 a.m. y el tráfico se disparaba media hora después. Además, se implementó el «pico y placa solidario», un mecanismo que permite a los conductores pagar una tarifa diferencial —calculada según el avalúo del vehículo— para circular sin restricción durante un día, mes o semestre, recursos que se destinan al fondo de movilidad sostenible.
Excepciones, sanciones y vehículos exentos
No todos los automotores están sujetos a la restricción. La normativa vigente establece excepciones taxativas para vehículos de emergencia (ambulancias, bomberos, policía), carros fúnebres en servicio, vehículos oficiales blindados, transporte de valores, grúas en operación, y vehículos eléctricos e híbridos enchufables debidamente registrados ante la Secretaría de Tránsito. También están exentos los conductores que porten la credencial de discapacidad vigente y los vehículos que transporten personas con condición de discapacidad certificada.
El incumplimiento de la medida acarrea una sanción económica equivalente a 15 salarios mínimos legales diarios vigentes (SMLDV), aproximadamente $712.000 pesos colombianos para 2026, además de la inmovilización del vehículo en los patios contratados por el municipio, lo que genera costos adicionales de grúa y parqueo a cargo del infractor. Las autoridades recordaron que la fotodetección mediante cámaras inteligentes complementa los operativos humanos, permitiendo sancionar de forma automática a los infractores que evaden los puestos de control.
Impacto en la movilidad y el comercio local
Estudios recientes de la Universidad Industrial de Santander (UIS) y la Cámara de Comercio de Bucaramanga indican que, si bien el pico y placa reduce en un 18% el flujo vehicular en horas punta, también genera externalidades negativas: aumento en la demanda de segundos vehículos en hogares de ingresos medios-altos, desplazamiento del congestionamiento a calles alternas no diseñadas para alto tráfico, y afectación a comerciantes de centros de actividad económica que reportan caídas en ventas de hasta el 12% en días de restricción para sus clientes principales.
Para mitigar estos efectos, la Alcaldía ha fortalecido la flota de buses articulados y alimentadores de Metrolínea, extendido ciclorrutas temporales en corredores como la Carrera 33 y la Avenida González Valencia, y promovido acuerdos de teletrabajo y horarios flexibles con empresas privadas y entidades públicas. No obstante, gremios como Fenalco Santander insisten en la necesidad de medidas estructurales: terminación de la Troncal de Occidente, construcción del segundo anillo vial y modernización del transporte de carga.
Panorama futuro: hacia un modelo de gestión de demanda
El Plan de Movilidad Sostenible 2025-2035, actualmente en fase de concertación ciudadana, propone la transición del pico y placa estático a un modelo de gestión de demanda basado en tarifas de congestión dinámicas, similar al implementado en ciudades como Londres, Estocolmo o Santiago de Chile. Este sistema cobraría por el uso real de la vía en horas y zonas de mayor saturación, mediante dispositivos GPS obligatorios o reconocimiento de placas en pórticos virtuales, desincentivando viajes innecesarios y generando recursos para transporte público de calidad.
Mientras ese horizonte llega, los bumangueses deben consultar diariamente el dígito restringido —disponible en la página web de la Alcaldía, la app ‘BucaMovil’ y los canales oficiales de la Dirección de Tránsito— y planear sus rutas. Para este jueves 15 de octubre, la restricción rotará a placas terminadas en dígitos impares (1, 3, 5, 7 y 9), completando el ciclo semanal antes del fin de semana, cuando la medida se suspende para facilitar la actividad comercial y recreativa.




















