Una noche de campeón en Zagreb: la Roja no perdona
La selección española confirmó su condición de vigente campeona del mundo y principal favorita al título de la Liga de Naciones de la UEFA con una victoria contundente por 4-1 ante Croacia en el estadio Maksimir de Zagreb. El encuentro, correspondiente a la cuarta jornada del Grupo 4 de la Liga A, sirvió para que el combinado de Luis de la Fuente certificara matemáticamente su pase a los cuartos de final y, de facto, su liderato de grupo con dos partidos aún por disputar. Lejos de especular con la renta, los españoles salieron a morder desde el pitido inicial, imponiendo un ritmo de juego asfixiante que desarmó a los subcampeones del mundo de 2018 en apenas media hora.
Dominio táctico y eficacia letal: las claves de la goleada
El guion del partido se escribió en los primeros compases. Un gol tempranero de Lamine Yamal a los 7 minutos, tras una jugada individual que estrenó el marcador, rompió el esquema defensivo de Zlatko Dalić. Lejos de replegarse, España amplió la ventaja antes del descanso con un doblete de Álvaro Morata (min. 22 y 38), quien aprovechó la superioridad en la medular —orchestrada por un imperial Rodri Hernández y la creatividad de Pedri González— para definir con frialdad. La reacción croata en la segunda mitad, materializada en el tanto del honor de Andrej Kramarić tras un error en la salida de balón, fue solo un espejismo. Mikel Oyarzabal, recién entrado al campo, sentenció la goleada en el minuto 78 culminando una contra letal. La estadística final refleja la hegemonía: 68% de posesión, 18 remates frente a 4 y una efectividad demoledora en las áreas.
Proyección hacia 2025: cuartos de final y defensa del cetro mundial
Con este triunfo, España suma 10 puntos de 12 posibles y aventaja en cinco unidades a Dinamarca y Serbia, sus perseguidores inmediatos, cuando restan dos jornadas. El calendario favorable —recibe a Serbia en La Cartuja y cierra en Copenhague— permite al cuerpo técnico gestionar minutos y dosificar a los titulares de cara a la Fase Final de junio de 2025, donde la Roja defenderá el trofeo conquistado en Róterdam el pasado año. Más allá de la clasificación, la imagen ofrecida en Zagreb refuerza la tesis de un ciclo ganador consolidado: la mezcla de veteranos curtidos (Morata, Rodri, Carvajal) y la irrupción de talentos generacionales (Yamal, Cubarsí, Zubimendi) dota al equipo de una versatilidad táctica y una profundidad de banquillo envidiables. El siguiente reto, el duelo ante Serbia en noviembre, será la prueba de fuego para cerrar la fase de grupos invictos y llegar con la moral por las nubes a la cita decisiva del próximo verano.





















