El momento del rescate
En la tarde del 14 de octubre de 2026, el subintendente Carlos Alberto Munive Mazeneth, de la Estación de Policía 20 de Julio, se encontraba patrullando por la ribera del arroyo El Salao, en el municipio de Soledad, Atlántico, cuando observó a un niño de 13 años que era arrastrado por la corriente peligrosa del curso de agua. La fuerza del agua, que en ese momento superaba los dos metros por segundo, empujaba al menor hacia un tramo de pozos profundos. Sin dudar, el agente se lanzó al agua, logrando agarrar al niño y arrastrarlo hasta una columna de concreto donde ambos pudieron resguardarse. El rescate, que se desarrolló en cuestión de minutos, evitó que el menor fuera llevado por la creciente y sufriera lesiones graves.
El perfil del agente
Carlos Alberto Munive Mazeneth, de 38 años, lleva más de una década en la Policía Metropolitana de Barranquilla. Con formación en salvamento acuático y experiencia en operativos de emergencia, el agente ha participado en múltiples rescates en la región. Su actuación en El Salao fue calificada como un acto de valentía y compromiso, que refleja la dedicación de los fuerzas de seguridad en la protección de la ciudadanía. Munive ha sido anteriormente reconocido por su intervención en un incendio estructural en el barrio El Prado, donde salvó a dos familias.
El arroyo El Salao: un escenario de riesgo
El arroyo El Salao, que cruza el municipio de Soledad, es conocido por sus fuertes corrientes, especialmente durante la época de lluvias. Históricamente, la zona ha sido escenario de varios incidentes de personas arrastradas, lo que ha llevado a la comunidad a solicitar medidas de prevención. El Gobierno local ha instalado señalamientos de advertencia y ha delimitado áreas de riesgo, pero la vulnerabilidad persiste debido a la falta de barreras físicas y a la continua urbanización de las riberas. Expertos en hidrología señalan que la creciente del río puede aumentar rápidamente en caso de lluvias intensas, tornando el área extremadamente peligrosa.
Repercusiones y reconocimiento
Tras el rescate, la Policía Metropolitana de Barranquilla exaltó al agente Munive, otorgándole un reconocimiento público durante una ceremonia en la estación central. La comunidad de Soledad manifestó su agradecimiento, y los padres del niño, que prefieren permanecer en el anonimato, expresaron su gratitud por la rapidez y valentía del policía. El incidente generó un debate en los medios locales sobre la necesidad de mejorar la infraestructura de seguridad en el arroyo, así como de incrementar la capacitación de socorristas en la zona.
Lecciones y prevención
Expertos en seguridad acuática recomiendan que los menores no se acerquen a arroyos con corriente fuerte y que los adultos mantengan una supervisión constante. Además, se ha propuesto la instalación de barreras de seguridad, la colocación de señales más visibles y la capacitación de vecinos en técnicas de primeros auxilios. La actuación del agente Munive sirve como ejemplo de la importancia de la preparación y la rapidez en situaciones de emergencia, y ha motivado a las autoridades a reevaluar los planes de prevención de desastres en la región.




















