Orígenes del control criminal
En los años noventa, la comuna 6 de Buenaventura se convirtió en un punto de paso para el tráfico de drogas y armas. En ese contexto, un hombre conocido como alias Betún comenzó a tejer una red de influencia que combinaría extorsión, homicidios y cooptación de autoridades locales. Durante más de veinte años, su figura se erigió como símbolo del poder del crimen organizado en la zona.
La estrategia de Betún se basó en la creación de alianzas con grupos armados ilegales y en la infiltración de instituciones públicas, lo que le permitió controlar el comercio ilícito y imponer su ley en los barrios.
La estructura de la red
La red criminal encabezada por alias Betún se organizó en células dedicadas a la distribución de cocaína, la extorsión a comerciantes y la violencia selectiva contra rivales. Cada célula operaba de manera autónoma, pero respondía a un centro de mando que coordinaba los movimientos de drogas y las rutas de escape. Esta estructura permitió al grupo evadir los controles policiales y mantener una presencia constante en la comuna.
Además, Betún utilizaba la cooptación de functionarios y la amenaza de muerte para garantizar la lealtad de los miembros de su organización, creando un círculo vicioso de corrupción y impunidad.
Impacto social y económico
Las consecuencias del dominio de alias Betún en la comuna 6 fueron devastadores. La violencia se normalizó, con asesinatos selectivos y masivos que generaron un clima de terror entre los vecinos. Muchos comerciantes se vieron obligados a pagar impuestos ilegales, lo que incrementó el costo de los bienes y servicios, debilitando la economía local.
La población también sufrió desplazamiento forzado, ya que familias huyeron de sus hogares ante la amenaza constante. El desplazamiento masivo contribuyó al aumento de la pobreza y a la fragmentación del tejido social en la zona.
Respuesta del Estado y operativos
Ante la persistencia del crimen, las autoridades nacionales y locales intensificaron operativos de control. La Policía Nacional, la Armada y la Fiscalía desplegaron efectivos especializados en la comuna 6, buscando no solo la captura de alias Betún, sino también el desmantelamiento de sus redes de apoyo.
En los últimos años, se registraron decomiso de drogas, incautación de armas y la detención de varios cabecillas. Sin embargo, la resistencia del grupo y la corrupción local han dificultado la erradicación completa del problema.
Perspectivas futuras
Expertos en seguridad pública señalan que la eliminación del control de alias Betún requiere una estrategia integral que combine fuerza, justicia y desarrollo social. Se recomienda fortalecer la presencia del Estado en la comuna, promover la transparencia en la gestión pública y ofrecer alternativas de vida a los jóvenes que podrían ser reclutados por el crimen.
Además, se destaca la importancia de la cooperación interinstitucional y la participación comunitaria para construir un entorno donde el crimen organizado no pueda florecer.




















