Detalles del ataque
En la madrugada del 20 de agosto de 2026, la estación de Policía del municipio de Norosí, situada en el sur del departamento de Bolívar, fue objeto de un asalto coordinado por integrantes del Frente 6 de Diciembre del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Los atacantes emplearon drones pequeños para sobrevolar el perímetro y detectar la posición de los uniformados, mientras simultáneamente disparaban con fusiles de asalto contra las instalaciones y el personal en turno. El fuego cruzado dejó nueve miembros de la fuerza pública con heridas de varying gravedad y también alcanzó a una civil de 82 años, identificada como Martha Arenas, quien se encontraba en las inmediaciones y resultó lesionada por esquirlas.
Contexto de la violencia en el sur de Bolívar
El municipio de Norosí ha sido históricamente un corredor estratégico para los grupos armados ilegales que operan en la región Caribe, debido a su proximidad a rutas fluviales y a zonas de cultivo de coca. En los últimos años, el Frente 6 de Diciembre ha intensificado su presencia, realizando extorsiones, reclutamiento forzado y ataques a infraestructura estatal como forma de presionar al gobierno y demostrar su capacidad operativa. Este incidente se suma a una serie de atentados con artefactos explosivos y tiroteos registrados entre 2024 y 2025, que han mantenido en alerta permanente a las autoridades locales y nacionales.
Reacción de autoridades y llamado al gobierno
Tras el ataque, el comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena emitió un comunicado condemnando el uso de tecnología aérea por parte de grupos insurgentes y solicitó refuerzos inmediatos para la zona. Asimismo, la líder comunitaria Martha Arenas, pese a su edad y las lesiones sufridas, hizo un llamado urgente al Ministro de Defensa, urging que se incrementen los patrullajes mixtos, se instalen sistemas de detección de drones y se brinde mayor apoyo logístico a las unidades desplegadas en el sur de Bolívar. El gobernador del departamento también anunció la convocatoria de un consejo de seguridad extraordinario para evaluar las medidas de prevención y coordinar una respuesta interinstitucional.
Secuelas y perspectivas de seguridad
Los nueve policías heridos fueron trasladados a centros hospitalarios de Cartagena y Barranquilla, donde reciben cirugías y terapia intensiva; se espera que algunos requieran rehabilitación prolongada. La señora Arenas, aunque fuera de riesgo vital, presenta contusiones que demandan observación médica. En el ámbito judicial, la Fiscalía General de la Nación ha abierto una investigación para identificar a los responsables y aplicar las sanciones previstas por el uso de armas de fuego y dispositivos no tripulados en contra de la fuerza pública. Analistas de seguridad advierten que, si no se atenúan las condiciones de pobreza y falta de presencia estatal que alimentan el reclutamiento de la ELN, es probable que se repitan ataques similares, quizás con mayor sofisticación tecnológica.





















