¿DDR4 o DDR5? El dilema de comprar memoria RAM en 2026 con los precios por las nubes
Armar o repotenciar un computador en Colombia se ha convertido en un auténtico desafío para el bolsillo este 2026. Lo que hace unos años era una elección sencilla basada en el presupuesto, hoy es una decisión estratégica que puede marcar la diferencia entre una inversión inteligente o un gasto excesivo que no se justifica. La razón principal de este cambio de panorama tiene nombre propio: el auge imparable de la Inteligencia Artificial (IA).
La crisis de los chips: ¿Por qué está tan cara la RAM?
El mercado tecnológico ha dado un giro de 180 grados. La altísima demanda de hardware por parte de los grandes centros de datos y las empresas que desarrollan modelos de IA ha acaparado la producción mundial de chips de memoria. Este fenómeno ha generado un efecto dominó que ha empujado los costos hacia arriba de manera generalizada.
Para los usuarios en Colombia, esto significa que comprar memoria RAM ya no es tan «barato» como solía ser. Esta inflación tecnológica afecta tanto a la moderna DDR5 como a la veterana DDR4, aunque el impacto se siente de manera distinta en cada una de ellas.
DDR4 vs. DDR5: ¿Cuál le conviene más este año?
Si usted está pensando en actualizar su PC de oficina o su equipo «gamer», debe tener en cuenta que la brecha de rendimiento y precio se ha vuelto crítica. Aquí desglosamos la situación actual:
- DDR5: Es el estándar actual y el que ofrecen las plataformas de última generación. Aunque ofrece velocidades superiores y mayor eficiencia, su precio sigue siendo elevado debido a la complejidad de su fabricación y la alta demanda corporativa.
- DDR4: A pesar de ser una tecnología que ya va de salida, se resiste a morir. Sin embargo, ya no es la «ganga» de antes. Al haber menos líneas de producción dedicadas a este formato, su precio no ha bajado como se esperaba, e incluso ha visto ligeros incrementos por la escasez de componentes básicos.
¿Vale la pena hacer el salto tecnológico?
Como editor jefe, mi recomendación para el usuario colombiano promedio es analizar con lupa su necesidad real. Si su objetivo es el gaming de alto rendimiento, la edición de video profesional o el trabajo con datos masivos, la inversión en DDR5 es casi obligatoria para no quedar obsoletos en un par de años.
Por el contrario, si usted tiene un equipo que todavía «camella» bien con DDR4 y solo busca un poco más de fluidez para tareas cotidianas o teletrabajo, lo ideal es mantenerse en esa plataforma, pero ¡ojo!, no espere mucho tiempo, ya que la disponibilidad de estos módulos antiguos empezará a escasear drásticamente hacia finales de año.
En conclusión, el 2026 nos obliga a ser compradores mucho más analíticos. Ya no se trata solo de cuántos gigas queremos meterle al computador, sino de cuánto estamos dispuestos a pagar por la tecnología del mañana en un mercado dominado por la voracidad de la Inteligencia Artificial.






