El golpe del terremoto al icónico complejo Petronio
El pasado 15 de agosto de 2026, un sismo de magnitude 6.8 sacudió la región central del país, dejando daños estructurales en numerosos edificios públicos y privados. Entre los más afectados se encontró el complejo cultural y comercial Petronio, cuyas instalaciones fueron declaradas inhabiles por las autoridades de protección civil tras evidenciar grietas en columnas principales y daños en los sistemas eléctricos y de climatización.
Impacto económico y social en el sector
Según estimaciones preliminares de la Cámara de Comercio local, las pérdidas millonarias superan los 120 millones de pesos, considerando tanto la interrupción de actividades como los costos de reparación y reposición de inventario. Más de 80 comerciantes, que operaban tiendas de ropa, artesanías y gastronomía, vieron sus ingresos detenerse de forma inmediata, mientras que unos 30 gestores culturales, responsables de exposiciones, talleres y presentaciones en vivo, se quedaron sin espacios para desarrollar su programación.
Además, el cierre del Petronio ha generado un efecto dominó en la economía de la zona: hoteles cercanos reportaron una disminución del 18% en la ocupación durante las semanas siguientes, y los proveedores de insumos alimenticios y de materiales de construcción han visto reducidos sus pedidos. La comunidad local, que acostumbraba a recibir alrededor de 5.000 visitantes diarios en el complejo, ahora enfrenta una notable disminución del flujo peatonal, afectando a pequeños puestos informales y a servicios de transporte.
Medidas de respuesta y planes de recuperación
Ante la situación, el gobierno municipal anunció un fondo de emergencia de 30 millones de pesos destinado a subsidios de nómina y a la adquisición de equipos temporales para permitir la reanudación parcial de actividades en módulos estructuralmente seguros. Asimismo, se acordó con la empresa de seguros del complejo la activación de pólizas que cubren daños por fenómenos naturales, aunque el proceso de indemnización podría extenderse varios meses.
Los gestores culturales han propuesto crear un circuito alternativo en plazas abiertas y centros comunitarios cercanos, mientras que los comerciantes exploran la posibilidad de trasladar sus puestos a ferias itinerantes autorizadas por la alcaldía. Se están evaluando también proyectos de reforzamiento sísmico que incluyan la instalación de sistemas de amortiguamiento y la renovación de fachadas, con el objetivo de reabrir el Petronio a finales de 2027, siempre que se cumplan los estándares de seguridad estructural.
Panorama futuro y lecciones aprendidas
El episodio pone en evidencia la vulnerabilidad de los espacios comerciales y culturales ante eventos sísmicos, resaltando la necesidad de actualizar los planes de contingencia y de invertir en infraestructura resiliente. Expertos en ingeniería civil señalan que, de haber sido aplicadas previamente normas de construcción más estrictas, el daño podría haber sido significativamente menor.
Mientras tanto, la comunidad espera que la reapertura del Petronio no solo restituya un punto de encuentro esencial para la vida social y económica de la región, sino que también sirva como modelo de recuperación que combine preservación cultural, seguridad estructural y desarrollo sostenible.





















