Antecedentes y conflicto
Desde su puesta en marcha en 2022, el peaje ubicado en la vía que conecta San Luis de Gaceno con los corredores productivos de Boyacá ha sido escenario de reiteradas protestas por parte de comunidades campesinas, transportadores y organizaciones sociales. Los manifestantes denunciaron que la tarifa aplicada resultaba abusiva para los pequeños productores y que los recursos recolectados no se invertían en mejoras locales, sino que se destinaban a obras de carácter regional sin consenso previo. Estas reivindicaciones derivaron en bloqueos intermitentes que, durante los cuatro años de operación, impidieron el normal funcionamiento de la estación de cobro y redujeron el tiempo efectivo de recaudo a apenas tres meses.
Impacto económico y social
La interrupción del recaudo tuvo consecuencias directas tanto para la entidad concesionaria como para los usuarios de la vía. La empresa operadora dejó de percibir aproximadamente 1.200 millones de pesos anuales, cifra que afectó su capacidad de mantenimiento y generó retrasos en los trabajos de bacheo y señalización que estaban previstos en el contrato. Por otro lado, los transportadores de carga y pasajeros enfrentaron sobrecostos al buscar rutas alternativas más largas y menos seguras, mientras que los agricultores de la región vieron encarecidos los fletes para llevar sus productos a mercados de Tunja y Bogotá.
Medidas y reactivación del cobro
Tras una serie de mesas de diálogo convocadas por la Gobernación de Boyacá y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), se llegó a un acuerdo que incluye: la reducción temporal del valor del peaje en un 15% durante los próximos seis meses, la creación de un fondo de desarrollo local con el 20% de los ingresos recaudados destinado a proyectos de agua potable y vías secundarias en el municipio, y la instalación de un comité de veeduría integrado por representantes de la comunidad, la empresa concesionaria y la veeduría ciudadana. Con estos compromisos, el pasado 20 de agosto se levantó el último bloqueo y se volvió a activar la cabina de cobro, retomando el flujo de vehículos bajo vigilancia de la Policía Nacional para evitar nuevos intentos de toma.
Perspectivas futuras
Los analistas del sector de transporte aseguran que, si se respetan los acuerdos alcanzados, el peaje de San Luis de Gaceno podría estabilizarse como una fuente de ingresos predecible para la concesionaria y, simultáneamente, convertirse en un modelo de gestión participativa en infraestructura vial. El próximo año será crucial para evaluar el cumplimiento del fondo local y el impacto de la tarifa reducida en el volumen de tráfico. Asimismo, la comunidad exige que se publiquen informes trimestrales de ejecución de los proyectos financiados con el peaje, mecanismo que, según los líderes sociales, aumentará la transparencia y reducirá la probabilidad de nuevos conflictos. En caso de que los compromisos no se cumplan, se advierte que las protestas podrían reactivarse, poniendo nuevamente en riesgo la continuidad del servicio y la seguridad de los usuarios de una de las arterias viales más importantes del interior de Boyacá.





















