Con el propósito de reducir riesgos asociados al arbolado urbano y atender las afectaciones generadas por la temporada de lluvias, las cuadrillas de tala y poda de la Secretaría de Infraestructura de Villavicencio realizaron 145 intervenciones durante el segundo trimestre de 2026.
Según el balance entregado por la Dirección Técnica y Operativa de Tala y Poda, entre abril y junio se ejecutaron 39 talas, 24 podas, 45 troceos y 37 jornadas de recolección de residuos vegetales en diferentes sectores de la ciudad.
Las labores estuvieron orientadas a mitigar riesgos para la comunidad y responder a emergencias derivadas de la caída de ramas y árboles en mal estado, situaciones que se incrementaron durante la temporada invernal.
El mes de mayo concentró la mayor actividad operativa debido a las lluvias registradas en la ciudad. Durante ese periodo se realizaron 20 talas, 19 podas, 15 troceos y 19 viajes para la disposición de residuos vegetales, atendiendo múltiples contingencias reportadas por la ciudadanía.
Desde la Administración municipal se explicó que cada intervención se ejecuta con base en conceptos técnicos emitidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Cormacarena, entidades encargadas de determinar cuándo un árbol requiere poda, tala o reemplazo, garantizando tanto la seguridad de la población como la conservación del entorno urbano.
“Villavicencio es una ciudad bastante arborizada y en el área urbana existen numerosos árboles que ya han cumplido su ciclo y requieren intervención de acuerdo con los conceptos emitidos por las autoridades ambientales”, señaló Maritza Cabrera, coordinadora de Tala y Poda de la Alcaldía.
Las cifras acumuladas del primer semestre de 2026 reflejan la magnitud de estas acciones preventivas. Entre enero y junio se han realizado 115 talas, 96 podas, 104 troceos y 111 viajes para la recolección y disposición de residuos vegetales en distintos puntos de la capital del Meta.
La Administración municipal indicó que continuará fortaleciendo estas labores para prevenir emergencias que puedan afectar a peatones, conductores, viviendas, redes eléctricas e infraestructura pública.









