El Congreso Nacional de Colombia enfrenta un calendario intenso para concluir el periodo legislativo 2023, con proyectos de mayoría simple y, en ocasiones, calificada que buscan consolidar políticas de largo plazo. Sin embargo, el avance legislativo está condicionado por el consenso entre el oficialismo (AP, Centro Democrático, Partido Liberal y Radicales), la oposición (Partido de los Dignos, Partido Político, entre otros) y bancadas independientes, que mantienen una postura estratégica para garantizar su relevancia política en la poscampaña presidencial. Aunque el mandato legal del periodo legislativo no vence hasta diciembre, la presión por evitar bloqueos institucionales ha acelerado la agenda institucional, particularmente en temas como Educación Nacional, justicia ambiental y reformas tributarias pactadas entre sectores con funciones mínimas. La reciente aprobación de la reforma en el régimen fiscal de la energía, impulsada por la coalición de gobierno en diálogo con grupos de renombre técnico, evidencia cómo las alianzas se traducen en resultados tangibles, aunque sin consenso absoluto en temas sensibles como la reforma laboral y el salario mínimo. Esta dinámica legislativa no solo refleja la polarización de las fuerzas políticas, sino también la estrategia de los partidos para posicionarse como actores activos en este periodo de transición presidencial.
L








