¿Agresión en el estadio? La fuerte denuncia del Boyacá Chicó tras el duelo contra Millonarios
La tensión en el Fútbol Profesional Colombiano (FPC) se trasladó de las canchas a los despachos y las redes sociales. Tras el reciente encuentro entre el Boyacá Chicó y Millonarios, una grave acusación ha encendido las alarmas en la Dimayor. Las directivas del equipo «ajedrezado» sostienen que se presentó un incidente violento que afectó directamente a la integridad física de uno de sus integrantes.
Según las declaraciones del presidente de la institución boyacense, Jacobo Pimentel habría sido víctima de una agresión física durante el desarrollo de la jornada. El dirigente del Chicó fue enfático al asegurar que Pimentel fue impactado por un «objeto contundente», un hecho que califican como inaceptable dentro del marco de la convivencia deportiva.
La otra cara de la moneda: La respuesta de Millonarios
Como suele ocurrir en estas controversias del balompié nacional, las versiones son diametralmente opuestas. El diario EL TIEMPO consultó directamente a las directivas de Millonarios FC, quienes desestimaron el relato del conjunto de Tunja. Desde el cuadro «embajador» se maneja una versión distinta sobre lo sucedido en las inmediaciones de los camerinos o las tribunas, restándole validez a la acusación de un ataque con objetos peligrosos.
Esta contradicción ha generado un fuerte debate entre las hinchadas. Mientras los seguidores del equipo de Tunja exigen sanciones severas y garantías de seguridad, en el entorno capitalino se habla de una posible exageración de los hechos para generar presión mediática o administrativa.
¿Qué sigue para el comité disciplinario?
Ante la gravedad de señalar el uso de un objeto contundente, se espera que en las próximas horas se den a conocer las pruebas pertinentes, que incluirían videos de seguridad y el informe oficial del comisario de campo. La Dimayor tendrá la última palabra para determinar si hubo fallas en el esquema de seguridad o si las denuncias carecen de sustento probatorio.
Este episodio le pone una mancha adicional a una jornada que debería ser noticia por los goles y el espectáculo, pero que nuevamente pone bajo la lupa el comportamiento de los protagonistas fuera del campo de juego. Por ahora, el fútbol colombiano queda a la espera de un comunicado oficial que aclare quién dice la verdad en este nuevo capítulo de rivalidad regional.


















