El empate 1-1 entre Llaneros FC y Atlético Bucaramanga, disputado en el Estadio Bello Horizonte – Rey Pelé, dejó más que un resultado en el marcador. El encuentro, intenso y parejo, volvió a confirmar que Villavicencio sigue siendo una plaza difícil para los equipos visitantes y que el conjunto llanero sabe competir con carácter frente a rivales de peso en el fútbol profesional colombiano.
Sin embargo, tras el pitazo final, el foco se trasladó fuera del terreno de juego. Las declaraciones del director técnico de Bucaramanga, quien calificó la cancha como un “potrero”, generaron una inmediata reacción desde la dirigencia de Llaneros FC. Fue entonces cuando Juan Carlos Trujillo, presidente del club, decidió salir al frente y defender no solo a su institución, sino también a la ciudad, al departamento del Meta y a un escenario deportivo que representa el esfuerzo de toda una región.

Trujillo recordó que esta no es la primera vez que el cuerpo técnico visitante busca excusas en Villavicencio. En una visita anterior, el reclamo giró en torno al clima y la ausencia de aire acondicionado en los camerinos. Ahora, tras no poder llevarse la victoria, el señalamiento apuntó al estado del campo de juego.
El presidente fue claro y directo: Llaneros FC no es responsable directo del mantenimiento de la cancha, y el estado del terreno se vio afectado por una situación de fuerza mayor relacionada con un daño en un tubo de alta presión de agua. Aun así, dejó claro que ninguna circunstancia justifica la forma en la que se descalifican las instalaciones deportivas del Meta.
Con un tono firme y cargado de ironía, Trujillo defendió el orgullo llanero y recordó que el departamento cuenta con infraestructura deportiva que merece respeto. Incluso, dejó abierta la posibilidad de mostrarle al técnico visitante todo lo que el Meta ha construido en esta materia, dejando en evidencia que las críticas no se sostienen cuando se contrastan con la realidad.
Más allá de la polémica, el mensaje final fue contundente y respaldado por los números: Atlético Bucaramanga no ha podido ganar en Villavicencio. Ni las quejas por el calor, ni los señalamientos al campo, han cambiado una constante: Llaneros se hace fuerte en casa.
El empate 1-1 ratifica el crecimiento del equipo y refuerza la identidad competitiva del club, que hoy no solo defiende puntos en la cancha, sino también su nombre, su ciudad y su gente fuera de ella.
Juan Carlos Trujillo lo dejó claro: Llaneros FC se respeta. Y en Villavo, las excusas no pesan más que el carácter. 💪🏼🔥















