Luego de salir en un podcast con su hijo, Alan Jara saca a la luz una serie de documentos que muestran lo que realmente sucedió con la Refinería del Meta luego de que las autoridades archivaran el caso de Llanopetrol por encontrar hasta firmas falsificadas en medio de los procesos de este hecho.
En los documentos se menciona lo que dijo el exgobernador del Meta, que el predio y todo lo que le competía en ese momento a contratar el departamento fue legalmente realizado y que, a hoy, los terrenos donde se debió hacer la construcción de la refinería fueron legalmente adquiridos y que, a hoy, el predio tiene un avalúo superior con el que fue adquirido y que sigue siendo propiedad del gobierno departamental.
Por otra parte, según pruebas realizadas por la SIJIN, en algunos documentos hasta se usaron firmas falsificadas del exgobernador Jara, como también de sus colaboradores en ese momento, para realizar negociaciones y otros trámites que impidieron que se lograra la construcción de la refinería del Meta.
Entre los documentos están:
📄 Contraloría General de la República
Informe oficial en el que, tras un análisis técnico, jurídico y financiero exhaustivo, se concluye que no existió daño patrimonial en las actuaciones adelantadas durante la administración de Alan Jara. El informe establece que los activos adquiridos continúan siendo patrimonio del departamento y tienen un valor superior a la inversión realizada.
📄 Contraloría Departamental
Documentos que complementan la evaluación fiscal del proyecto y respaldan que las actuaciones administrativas se ajustaron a la normatividad vigente, sin detrimento para los recursos públicos del Meta.
📄 Avalúo de los lotes
Peritajes oficiales que demuestran que los terrenos adquiridos para el proyecto fueron comprados por un valor inferior a su avalúo posterior, lo que representó un incremento del patrimonio del departamento.
📄 Peritaje de las firmas
Documento oficial del dictamen de la SIJIN sobre la autenticidad de las firmas.
Con estas y más pruebas que saldrán a la luz en próximos días, se demuestra que la parte que realizó la Gobernación del Meta, en ese entonces administrada por Jara Urzola, hizo su parte del negocio, que pretendía posicionar al departamento como uno de los productores más grandes del país y de Latinoamérica.









