Escalada de violencia en la Sierra Nevada: el brazo armado de las AGC desafía al Estado
Una nueva pieza audiovisual difundida en las últimas horas a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea ha encendido las alarmas en los departamentos del Magdalena y La Guajira. En el metraje, presuntos integrantes de la estructura criminal conocida como «Los Pachencas» —franquicia de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) en la Sierra Nevada de Santa Marta— anuncian la prolongación indefinida del paro armado que mantiene en vilo a la región desde hace varios días. La intimidación surge como respuesta directa al abatimiento de alias «Cholo», señalado como cabecilla principal de la estructura y caído en operaciones militares desarrolladas el fin de semana anterior por la Fuerza Pública.
El video, que tiene una duración aproximada de dos minutos y fue grabado presuntamente en zona rural de la Sierra, muestra a una decena de hombres encapuchados, portando fusiles de alto poder y brazaletes alusivos al grupo armado. Un vocero, leyendo un comunicado, advierte a la población civil, transportadores, comerciantes y autoridades locales que las restricciones a la movilidad y el cierre forzoso de establecimientos comerciales persistirán hasta nuevo aviso. «Mientras el Gobierno no siente a dialogar y pare la ofensiva contra nuestra gente, el paro sigue», se le escucha decir al portavoz, quien amenaza con «acciones contundentes» contra quienes desacaten la orden.
Alias «Cholo»: la caída de un capo estratégico y el detonante de la crisis
Para entender la magnitud de la reacción armada, es necesario dimensionar el rol de alias «Cholo» (identificado en los archivos de inteligencia como Jhonatan José Moscote o estructura similar) dentro del organigrama criminal. Según informes de la Dirección de Inteligencia de la Policía (Dipol) y la Fiscalía General de la Nación, este sujeto era el segundo al mando de «Los Pachencas», responsable directo de la coordinación del narcotráfico en la ruta del Caribe, la extorsión masiva a ganaderos y comerciantes de Ciénaga, Zona Bananera, Fundación y Aracataca, así como del control del microtráfico en Santa Marta y Riohacha.
Su neutralización, ocurrida durante un operativo conjunto entre el Gaula Militar, la Sijín y el CTI en la vereda La Tagua, jurisdicción de Ciénaga, representó el golpe más significativo contra esta estructura en los últimos tres años. Sin embargo, la historia del conflicto en la Sierra Nevada demuestra que la decapitación de mandos medios suele desencadenar oleadas de violencia reactiva, diseñadas para demostrar fuerza interna y disuadir a las autoridades de continuar la presión judicial y militar.
Impacto humanitario y económico: una región paralizada por el miedo
El paro armado, que ya completa más de 72 horas de ejecución, ha provocado un parálisis casi total de la actividad económica en el sur del Magdalena y el norte de La Guajira. La Troncal del Caribe, arteria vial vital para el comercio nacional y la exportación de banano y carbón, registra un tránsito nulo de vehículos de carga pesada. Los gremios transportadores, agremiados en ACC y Fedetranscarga, reportan pérdidas millonarias diarias y denuncian el abandono estatal en los corredores viales.
En los cascos urbanos de municipios como Ciénaga, Pivijay, Plato, El Banco y San Sebastián de Buenavista, el comercio formal e informal permanece cerrado por miedo a represalias. Las instituciones educativas han suspendido clases presenciales afectando a más de 30.000 estudiantes, y los centros de salud reportan dificultades para la referencia de pacientes de alta complejidad debido a los retenes ilegales instalados en vías terciarias. «Vivimos un toque de queda de facto impuesto por criminales, el Estado brilla por su ausencia en la zona rural», denunció un líder social de la Zona Bananera que pidió reserva de su identidad.
Respuesta institucional: verificación, despliegue y escepticismo local
El Ministerio de Defensa y el Comando Conjunto Caribe han emitido comunicados oficiales confirmando la verificación de la autenticidad del video a través de labores de inteligencia cibernética y análisis de metadatos. El general (r) Pedro Arnulfo Sánchez, comandante de las Fuerzas Militares, ordenó el despliegue de 1.200 hombres adicionales —incluyendo unidades de las Fuerzas Especiales, Batallones de Infantería y escuadrones de la Policía Nacional— para reforzar los ejes viales y proteger a la población civil.
No obstante, la percepción en el territorio dista de la narrativa oficial. Habitantes de la Sierra Nevada denuncian que la fuerza pública se concentra en las cabeceras municipales y las vías principales, dejando desprotegidas las veredas y corregimientos donde «Los Pachencas» ejercen control territorial real, imponiendo normas, cobrando vacunas y administrando justicia propia. «El video no es una amenaza futura, es la confirmación de lo que vivimos a diario: ellos mandan aquí», afirmó un comerciante de Fundación.
Contexto estructural: la disputa por el corredor estratégico
La persistencia de «Los Pachencas» no es un fenómeno aislado, sino la expresión visible de la disputa por el control del corredor estratégico de la Sierra Nevada. Esta zona, que conecta la producción de coca de la Serranía del Perijá y el Catatumbo con los puertos de Santa Marta y Cartagena, es codiciada por el Clan del Golfo (AGC central), el ELN (frente de guerra nororiental) y disidencias de las FARC (frente 41). «Los Pachencas» actúan como francotiradores de las AGC para blindar esta ruta.
Analistas del conflicto, como los del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), advierten que el paro armado actual cumple una doble función: presión política y reacomodamiento interno. Por un lado, buscan forzar una mesa de negociación en el marco de la «Paz Total» del Gobierno Petro, exigiendo beneficios jurídicos a cambio de desmovilización. Por otro, la muerte de «Cholo» ha generado una pugna interna por su sucesión entre alias «El Mocho» y alias «El Primo», y el show de fuerza busca legitimar al nuevo mando ante la tropa y la población civil.
Panorama futuro: incertidumbre y riesgo de expansión
Las próximas 48 horas son críticas. La Defensoría del Pueblo ha emitido la Alerta Temprana 026 de 2026, advirtiendo un riesgo inminente de confinamiento forzado, reclutamiento de menores y violencia sexual en las zonas rurales de los 12 municipios afectados. La Procuraduría, por su parte, ha oficiado a la Fuerza Pública para garantizar el derecho a la movilidad y el libre comercio, so pena de incurrir en omisión.
Mientras el video sigue viralizándose en grupos de WhatsApp de transportadores y comerciantes —amplificando el terror psicológico—, la ciudadanía exige resultados operativos contundentes y no solo comunicados. La historia reciente de la Sierra Nevada enseña que, sin una estrategia integral que combine presencia estatal permanente, sustitución de cultivos ilícitos y protección a líderes sociales, la muerte de un «Cholo» solo trae el nacimiento de otro, y el paro armado se convierte en la nueva normalidad de una región secuestrada por la ilegalidad.





















