Contexto de la medida de la CREG
La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) emitió recientemente una resolución que obliga a las distribuidoras de energía a aplicar cortes programados y a reducir el suministro en horas pico como parte de una estrategia nacional de ahorro energético. La medida, que se justifica por la necesidad de equilibrar la demanda frente a la capacidad de generación, ha sido implementada en varias regiones del país, pero su aplicación en la Costa Caribe ha generado una fuerte reacción por parte de las autoridades locales.
Declaraciones de Alejandro Char y Eduardo Verano
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, comparecieron ante los medios para denunciar que la disposición de la CREG está provocando un aumento indiscriminado de las temperaturas percibidas en los hogares, llegando a registrar sensaciones térmicas de hasta 50 °C en algunos barrios. Ambos funcionarios señalaron que la reducción del servicio eléctrico impide el uso de aire acondicionado y ventiladores, herramientas esenciales para mitigar el efecto del calor intenso que caracteriza a la región durante los meses de verano.
Impacto en la salud y la vida cotidiana
Los expertos en salud pública advierten que la exposición prolongada a temperaturas extremas incrementa el riesgo de golpes de calor, deshidratación y exacerbación de enfermedades crónicas como hipertensión y enfermedades respiratorias. En los hospitales de Barranquilla, Cartagena y Santa Marta se ha observado un aumento del 15 % en las consultas por problemas relacionados con el calor durante las primeras semanas de aplicación de la medida. Además, la falta de energía afecta la conservación de alimentos y medicamentos, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y el cumplimiento de tratamientos médicos.
Antecedentes y reacciones de la comunidad
Esta no es la primera vez que la Costa Caribe enfrenta restricciones energéticas; en 2022 un apagón masivo dejó sin servicio a más de medio millón de usuarios durante varios días, generando protestas y reclamos por parte de gremios comerciales y organizaciones sociales. La actual medida, sin embargo, se diferencia por ser de carácter preventivo y programada, lo que ha llevado a varios sectores a solicitar una revisión urgente de los criterios utilizados por la CREG. Líderes comunitarios, sindicatos y cámaras de comercio han presentado petitorios exigiendo la suspensión temporal de los cortes y la implementación de alternativas como tarifas diferenciales y programas de eficiencia energética dirigidos a los usuarios más vulnerables.
Panorama futuro y posibles soluciones
Ante la creciente presión, el Ministerio de Minas y Energía ha anunciado la apertura de una mesa de diálogo que incluirá a la CREG, las empresas distribuidoras y los gobiernos locales para evaluar el impacto real de la medida y considerar ajustes. Entre las propuestas que se discuten figuran la reprogramación de los cortes horarios para evitar las horas de mayor radiación solar, la ampliación de subsidios para la adquisición de sistemas de refrigeración de bajo consumo y la aceleración de proyectos de generación renovable en la región, como parques eólicos y solares, que podrían reducir la dependencia de la red nacional y ofrecer un suministro más estable.





















