Introducción
El 4 de agosto de 2026, la ciudad de Bucaramanga aplicó su régimen de pico y placa, una medida de restricción vehicular que busca reducir la congestión y la contaminación en el centro urbano. La normativa, vigente desde 2015, limita el acceso de vehículos particulares a determinadas zonas según el último dígito de su placa y el día de la semana.
Historia y justificación del pico y placa
El pico y placa se originó en Colombia en la década de 1990 como respuesta a la creciente congestión en las principales ciudades. En 2005, el gobierno nacional lo incorporó a la Ley 1000, estableciendo criterios de aplicación y sanciones. Bucaramanga adoptó la medida en 2015, tras estudios de tráfico que mostraron un aumento del 30 % en los tiempos de viaje entre 2010 y 2014.
La finalidad es doble: disminuir la emisión de gases contaminantes y mejorar la calidad del aire, y aliviar la presión sobre la infraestructura vial. La ciudad ha reportado una reducción del 12 % en la concentración de partículas PM2.5 desde la implementación.
Aplicación del pico y placa en Bucaramanga
Para el 4 de agosto, la Alcaldía estableció los siguientes horarios:
Vehículos con placa terminada en 1 y 2: 07:00 – 10:00 y 16:00 – 19:00, lunes y miércoles.
Vehículos con placa terminada en 3 y 4: 07:00 – 10:00 y 16:00 – 19:00, martes y jueves.
Vehículos con placa terminada en 5 y 6: 07:00 – 10:00 y 16:00 – 19:00, viernes y sábado.
Los domingos y festivos la restricción se suspende. Los vehículos de transporte público, taxis y motocicletas están exentos, mientras que los camiones de carga tienen horarios especiales.
Impacto en la movilidad y la economía local
Según la Secretaría de Movilidad, el día de la restricción se registró un descenso del 18 % en el flujo vehicular en la zona central, lo que redujo los tiempos de viaje en un 22 %. Sin embargo, los comerciantes de la zona reportaron una caída del 8 % en las ventas, atribuida a la menor afluencia de clientes.
El gobierno municipal ha señalado que la medida, aunque temporal, contribuye a la sostenibilidad urbana y a la reducción de costos de mantenimiento de las vías. Además, la disminución de tráfico ha permitido la implementación de ciclovías temporales en la zona de la Plaza de la Cultura.
Reacciones ciudadanas y perspectivas futuras
La ciudadanía ha expresado opiniones mixtas. Mientras algunos destacan la mejora en la calidad del aire y la reducción de ruido, otros critican la limitación de la movilidad personal y la afectación a los negocios locales. La Alcaldía ha anunciado la apertura de una plataforma de consultas ciudadanas para recoger sugerencias sobre la normativa.
En cuanto al futuro, la Secretaría de Movilidad planea evaluar la posibilidad de ampliar la zona de aplicación y ajustar los horarios en función de los datos de tráfico recopilados durante el año. Se prevé una revisión anual de la normativa para garantizar su efectividad y equidad.




















