La Convocatoria Pública de Estímulos 2026 del Instituto Departamental de Cultura del Meta (IDCM), oficializada mediante la Resolución 213 del 22 de julio, comenzó a generar cuestionamientos luego de que TDI Colombia identificara posibles inconsistencias en algunos de los requisitos establecidos para determinadas modalidades del Torneo Internacional del Joropo.
La preocupación surge por la interpretación de que, en determinadas modalidades, los aspirantes tendrían que acreditar un perfil profesional universitario, además de cumplir con requisitos como títulos profesionales específicos, diplomados en Gerencia Estratégica, certificaciones expedidas por escuelas nacionales e incluso hasta 14 años de experiencia en televisión, condiciones que contrastan con los criterios establecidos en la convocatoria de 2025. De confirmarse esa aplicación, numerosos cultores empíricos podrían quedar excluidos de una convocatoria concebida precisamente para fortalecer y promover el patrimonio cultural del departamento.



La controversia cobra fuerza porque la propia Resolución 213 reconoce que la idoneidad de los participantes puede acreditarse tanto mediante formación académica como a través de los saberes y la experiencia empírica. Además, la Ley General de Cultura y la Política Pública de Cultura del Meta promueven el acceso en igualdad de condiciones a los estímulos públicos.
Otro de los aspectos que ha generado cuestionamientos es la diferencia entre los requisitos establecidos para jurados y concursantes. Mientras la convocatoria exige formación profesional y experiencia específica para quienes integren el banco de jurados, en varias modalidades del Torneo Internacional del Joropo los participantes únicamente deben acreditar su trayectoria artística y cumplir requisitos como la residencia en el departamento.
El precedente también marca un contraste. En la convocatoria de 2025, el IDCM otorgó más de un centenar de estímulos reconociendo la trayectoria de artistas y cultores sin que un título universitario fuera un requisito determinante para acceder a los incentivos.
La discusión de fondo es si una convocatoria creada para fortalecer y preservar las expresiones culturales del Meta podría terminar limitando la participación de cultores tradicionales mediante requisitos que, según el análisis de la convocatoria, no coinciden con los criterios generales establecidos en la propia Resolución 213. La expectativa ahora está puesta en que el Instituto Departamental de Cultura del Meta aclare el alcance de estos requisitos y garantice la aplicación transparente de la convocatoria.
«¿Desde cuándo una convocatoria de estímulos culturales debe exigir diplomados estratégicos o maquetaciones corporativas para apoyar la creación y circulación artística local? La evidencia analizada plantea la duda de si se busca favorecer a una persona natural con un perfil hecho a la medida por encima de los creadores independientes. Desde TDI Colombia hacemos un llamado urgente a la revisión de estos pliegos para garantizar un proceso transparente, equitativo y verdaderamente abierto a todos los artistas del departamento.»





















