Contexto nacional y regional del Conpes 4205
El Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) 4205, publicado a principios de agosto de 2026, define la asignación de recursos públicos para proyectos estratégicos de infraestructura en todo el territorio colombiano. Entre sus ejes prioritarios figuran la modernización de la red aeroportuaria nacional, con especial atención a aquellas terminales que presentan déficits de capacidad, obsolescencia tecnológica o riesgos operativos. Aunque varios aeropuertos de la región Andina y del Pacífico recibieron allocations significativas, la terminal aérea de Barranquilla quedó fuera del listado de beneficiarios, a pesar de ser señalada por entidades técnicas como una de las más necesitadas de intervención.
Situación actual del Aeropuerto Ernesto Cortissoz
El Aeropuerto Ernesto Cortissoz, principal puerta de entrada al Caribe colombiano, ha experimentado un crecimiento sostenido del flujo de pasajeros en los últimos cinco años, superando el millón y medio de movimientos anuales y posicionándose como el tercer aeropuerto más movimentado del país. Sin embargo, sus instalaciones datan de décadas atrás y presentanLimitaciones en la pista de rodaje, sistemas de navegación obsoletos y capacidad terminal insuficiente para atender la demanda pico. Estudios realizados por la Aeronáutica Civil y por la firma Asocapitales ubicaron al Cortissoz entre las terminales con mayor necesidad de intervención, destacando riesgos críticos en términos de seguridad operativa y calidad de servicio.
Reacciones del Gobierno del Atlántico y sectores productivos
Ante la exclusión del Conpes 4205, el gobernador del Atlántico, Alejandro Verano, emitió un comunicado oficial solicitando una revisión urgente de la decisión y la inclusión del aeropuerto en el plan nacional de aeropuertos. Asimismo, cámaras de comercio, gremios turísticos y representantes del sector exportador manifestaron su preocupación, advirtiendo que la falta de modernización podría afectar la competitividad de la región Caribe frente a destinos como Panamá, República Dominicana y ciudades costeras de Venezuela. Los voceros insistieron en que se requieren inversiones inmediatas en ampliación de la terminal de pasajeros, reforzamiento de la pista y actualización de los sistemas de control de tráfico aéreo.
Impactos operativos y perspectivas a medio plazo
La ausencia de recursos específicos en el Conpes 4205 implica que cualquier proyecto de mejora deberá buscar financiación a través de otros mecanismos, como regalías, aportes departamentales o alianzas público‑privadas. Mientras tanto, el aeropuerto sigue operando con sobrecarga en sus instalaciones, lo que genera demoras frecuentes en el embarque y desembarque, aumento de los tiempos de conexión y mayor estrés para el personal operativo. Expertos advierten que, sin una intervención estructural dentro de los próximos 24 meses, el Ernesto Cortissoz podría enfrentar restricciones de capacidad que limiten el crecimiento de rutas internacionales y afecten la percepción de seguridad por parte de las aerolíneas.
Próximos pasos y demandas de inversión
El Gobierno del Atlántico ha propuesto un plan de modernización dividido en tres fases: (1) estudios de factibilidad y diseño detallado de la ampliación de la pista y la zona de rodaje; (2) ejecución de obras civiles y equipamiento tecnológico en los sistemas de navegación y comunicación; y (3) remodelación integral de la terminal de pasajeros, con énfasis en mejora de los servicios comerciales y de accesibilidad. Se estima que la inversión necesaria ronda los 250 millones de dólares, y se busca combinar recursos del presupuesto nacional, del fondo de mitigación del cambio climático y de la iniciativa de inversiones en infraestructura del Banco Interamericano de Desarrollo.
Conclusión y llamado a la acción
La exclusión del Aeropuerto Ernesto Cortissoz del Conpes 4205 representa un desafío significativo para la conectividad del Caribe colombiano y para el desarrollo económico del departamento del Atlántico. La urgencia de una modernización integral es respaldada por datos técnicos, por la presión del sector productivo y por la necesidad de mantener estándares de seguridad internacionales. Ahora corresponde a las autoridades nacionales, regionales y al sector privado articular un acuerdo financiero y ejecutar un plan de obras que garantice la operatividad óptima del aeropuerto en los próximos años, consolidando a Barranquilla como un hub aéreo competitivo y seguro para la región.




















