¿Fin del sueño en San Petersburgo? La preocupante realidad de Mateo Cassierra que lo aleja del Zenit
La incertidumbre rodea el presente de uno de los delanteros colombianos con mayor proyección en el fútbol del exterior. Mateo Cassierra, pieza clave en el esquema ofensivo del Zenit de San Petersburgo, ha encendido las alarmas tanto en territorio ruso como en el entorno de la Selección Colombia tras acumular más de 20 días sin sumar un solo minuto de juego.
Lo que en un principio parecía ser una rotación habitual o una molestia física menor, ha empezado a tomar tintes de una posible despedida. El atacante nariñense, que se había consolidado como el referente de área del equipo celeste, parece haber perdido terreno de manera drástica, lo que sugiere que su ciclo en la Liga Premier de Rusia estaría llegando a su punto final de forma prematura.
¿Salida inminente en el mercado de fichajes?
Fuentes cercanas al entorno del jugador y reportes desde Rusia indican que esta prolongada ausencia no es coincidencia. Con el mercado de pases aún en movimiento en diversas latitudes, el nombre de Cassierra ha empezado a sonar con fuerza para reforzar otras ligas de Europa o incluso dar el salto a mercados emergentes que buscan su capacidad goleadora.
«Su aventura por el Zenit podría llegar a su final», aseguran analistas deportivos, quienes ven en esta falta de ritmo una señal clara de que las directivas y el cuerpo técnico ya estarían visualizando un equipo sin el colombiano. Para el jugador, la prioridad es recuperar la continuidad, especialmente con las Eliminatorias Sudamericanas en el horizonte, donde Néstor Lorenzo necesita delanteros con rodaje y confianza.
El impacto para la Selección Colombia
La inactividad de Cassierra no es un tema menor para el fútbol colombiano. El delantero ha sido una de las alternativas constantes en el proceso de la «Tricolor», y su falta de competencia podría poner en riesgo su próxima convocatoria. En un fútbol tan exigente como el actual, pasar más de tres semanas sin competencia oficial es un lastre que ningún artillero se puede permitir.
Por ahora, el hermetismo en San Petersburgo continúa. Mientras el Zenit sigue su curso en las competiciones locales, el futuro del «cafetero» permanece en el aire, a la espera de una oferta formal que le permita cerrar su capítulo en Rusia y buscar nuevos aires donde pueda volver a inflar las redes.






