ChatGPT se pone «pilas» con tu salud mental: OpenAI lanza función de contacto de emergencia
En un mundo donde la inteligencia artificial está cada vez más presente en nuestra cotidianidad, la seguridad y el bienestar emocional de los usuarios han pasado a ser una prioridad. OpenAI, la compañía detrás de ChatGPT, ha anunciado el lanzamiento de una nueva función de seguridad diseñada específicamente para proteger a sus usuarios adultos en momentos de vulnerabilidad.
A partir de ahora, la plataforma permite a cada persona designar un contacto de confianza dentro de la configuración de su cuenta. El objetivo es claro: si los algoritmos de la inteligencia artificial detectan que un usuario está atravesando una crisis de salud mental o se encuentra en una situación de riesgo personal, la herramienta podría notificar de inmediato a esa persona allegada.
¿Cómo funciona este salvavidas digital?
Esta actualización surge como una respuesta a las interacciones sensibles que algunos usuarios mantienen con el chatbot. En casos donde la conversación sugiera intenciones de hacerse daño o emergencias relacionadas con la integridad física, ChatGPT no se limitará solo a ofrecer líneas de ayuda convencionales, sino que activará el protocolo de aviso al contacto previamente autorizado.
«Es una medida preventiva fundamental», señalan expertos en tecnología, pues permite que el entorno cercano del usuario pueda intervenir a tiempo. Para activar esta opción, los colombianos y usuarios de todo el mundo deben ingresar al panel de configuración de su perfil y completar los datos del tercero que recibirá las alertas en caso de una eventualidad.
Privacidad y enfoque en el bienestar
Aunque la función está pensada para situaciones extremas, OpenAI ha enfatizado que esta característica está dirigida exclusivamente a usuarios adultos y busca equilibrar la privacidad con la urgencia de salvar vidas. En Colombia, donde el uso de herramientas de IA ha crecido exponencialmente en el último año, esta mejora se percibe como un avance necesario en la responsabilidad social de las grandes tecnológicas.
Con esta movida, ChatGPT deja de ser solo una herramienta de productividad para convertirse en un sistema que también está «pendiente» de la seguridad emocional de quienes interactúan con sus redes neuronales día tras día.






