Ciudadanos en distintas regiones del país reportan embargos y débitos automáticos pese a no tener vínculo tributario vigente con el departamento.
Una creciente ola de denuncias pone en el centro de la controversia a la Gobernación del Meta, tras múltiples señalamientos por presuntos cobros indebidos y débitos automáticos relacionados con el impuesto vehicular, que ya no solo afectarían a residentes del departamento, sino también a ciudadanos en diferentes zonas del país.
De acuerdo con testimonios recopilados, varias personas que trasladaron legalmente la matrícula de sus vehículos a otras ciudades y que se encontraban al día en sus obligaciones tributarias, han sido sorprendidas con embargos y descuentos directos en sus cuentas bancarias, sin haber recibido notificaciones claras o previas sobre dichas acciones.
Los afectados aseguran que, pese a no mantener vínculo fiscal con el departamento del Meta, continúan siendo reportados como deudores. Algunos casos incluso evidencian que años después de haber realizado el traslado formal de sus vehículos, siguen registrándose cobros desde esa jurisdicción.
La situación genera especial preocupación debido a las dificultades que enfrentan los ciudadanos para recuperar los recursos descontados. Según denuncian, los procesos administrativos pueden extenderse durante varias semanas, implicando trámites complejos, costos adicionales y afectaciones económicas significativas.
A este panorama se suma un impacto colateral que agrava la problemática: los embargos injustificados estarían afectando la vida crediticia de los ciudadanos. La restricción o bloqueo de cuentas bancarias limita el acceso a servicios financieros, dificulta la realización de pagos y compromete el cumplimiento de otras obligaciones económicas.
Expertos señalan la necesidad de revisar los procedimientos de recaudo y fiscalización, así como de fortalecer los mecanismos de notificación y verificación de la información, con el fin de evitar afectaciones a contribuyentes que han cumplido con sus deberes legales.
Mientras tanto, crece el llamado de los ciudadanos a que las autoridades departamentales y los entes de control adelanten investigaciones que permitan esclarecer los hechos y establecer correctivos que garanticen transparencia y seguridad jurídica en el manejo de los tributos.






