El contexto actual refleja una crisis geopolítica que trasciende fronteras, donde las decisiones de potencias globales moldean el equilibrio regional. Las tensiones entre Estados Unidos y aliados se intensifican, influyendo en las alianzas y estrategias económicas de los países andinos, incluyendo Colombia. Esta dinámica deja open space para que actores locales redefinan su postura en busca de autonomía frente a presiones externas.






