¿Era penal? La fuerte denuncia del goleador que encendió la polémica en el fútbol colombiano
El ambiente en el rentado nacional sigue al rojo vivo. Tras el pitazo final del último encuentro, las miradas no se centraron únicamente en el marcador, sino en una jugada puntual que ha desatado un intenso debate en redes sociales y programas deportivos. El protagonista de la jornada, el delantero estrella del equipo, no se guardó nada y expresó su profunda molestia por una decisión arbitral que, a su juicio, cambió el rumbo del compromiso.
«Me desequilibró»: El relato de la jugada
En declaraciones entregadas a la prensa a la salida de los camerinos, el atacante fue enfático al describir lo sucedido dentro del área rival. Según sus palabras, cuando se disponía a definir frente al arco, sintió un contacto claro que le impidió rematar con comodidad. «Es un penalti claro, el rival me desequilibra justo cuando voy a patear», aseguró el ariete, visiblemente contrariado por la omisión del juez central y la falta de revisión por parte del VAR.
Para el jugador, la acción no admite interpretaciones, pues considera que el contacto fue suficiente para sacarlo de balance en una posición manifiesta de gol. «No es una cuestión de interpretación, es un toque abajo que me quita toda la estabilidad», añadió, haciendo un llamado a que este tipo de jugadas se analicen con mayor rigurosidad en el Fútbol Profesional Colombiano.
La polémica está servida en el FPC
Como es costumbre en nuestra liga, la controversia no tardó en escalar. Mientras el cuerpo técnico del equipo afectado respalda plenamente la versión de su goleador, los analistas arbitrales se encuentran divididos. Algunos sugieren que el contacto fue «lícito de juego», mientras que otros coinciden en que hubo una imprudencia clara que debió sancionarse con el cobro desde los doce pasos.
Este nuevo episodio pone una vez más bajo la lupa el nivel del arbitraje en Colombia y la eficacia de las herramientas tecnológicas. Por ahora, el delantero y su club esperan que su reclamo no caiga en sacos rotos, aunque los puntos ya se hayan escapado. ¿Fue un error garrafal o una apreciación correcta del colegiado? El debate apenas comienza en las esquinas y redacciones de todo el país.




