¡Agéndese de una vez! El mítico Estadio Azteca ya tiene fecha para dar el pitazo inicial al Mundial 2026
La cuenta regresiva para la cita orbital más esperada ha comenzado oficialmente. Los amantes del buen fútbol en Colombia y el resto del continente ya pueden marcar sus calendarios, pues se ha confirmado que la Copa del Mundo 2026 levantará el telón el próximo 11 de junio. El escenario no podría ser más legendario: el imponente Estadio Azteca, en Ciudad de México, será el encargado de recibir la gran inauguración.
Un inicio histórico en el ‘Coloso de Santa Úrsula’
El «Coloso de Santa Úrsula» se prepara para hacer historia una vez más, convirtiéndose en el primer estadio en albergar tres inauguraciones de mundiales. Para la hinchada cafetera, esta noticia despierta una ilusión especial, pues el sueño de ver a la Selección Colombia de Néstor Lorenzo brillando en territorio mexicano está más vivo que nunca. La logística para el torneo más grande de la historia, que contará con 48 selecciones, ya está en marcha y México será el epicentro del fervor latino el 11 de junio.
Aunque el torneo se disputará de manera conjunta entre Estados Unidos, Canadá y México, el hecho de que el pitazo inicial se dé en suelo azteca le otorga un sabor muy especial para los fanáticos de nuestra región. «Es un reconocimiento a la tradición futbolera de México y una oportunidad única para los colombianos que planean viajar para acompañar a la Tricolor», aseguran expertos en materia deportiva.
Lo que deben saber los viajeros y fanáticos
Si usted es de los que ya está haciendo cuentas para no perderse este evento, tenga presente que el Mundial 2026 no solo será el de mayor cobertura geográfica, sino también el de mayor accesibilidad para el público latinoamericano debido a la cercanía y las rutas aéreas desde Bogotá y otras ciudades principales del país.
La FIFA ha destacado que el partido inaugural en el Estadio Azteca promete un despliegue cultural y tecnológico sin precedentes. La cita es el 11 de junio, el día en que el mundo volverá a detenerse para ver rodar la pelota en el certamen deportivo más importante del planeta.















