Cabify logra 40 millones de un préstamo europeo para coches eléctricos

Cabify acaba de presentar su plan estratégico de negocio de aquí a 2025. Y como ya hiciese su competidor principal, Uber, este pasa por la electrificación de su flota. Y el unicornio español quiere pasar primero por aquellos que forman parte de su filial propietaria de licencias VTC: Vecttor.

Para lograr este propósito, Cabify ha logrado un préstamo del Banco Europeo de Inversiones (BEI). 40 millones de euros que se dedicarán a la adquisición de vehículos eléctricos y la instalación de puntos de carga rápida. Concretamente, 1.400 coches eléctricos para operar con la compañía.

De momento, explican, esta financiación estará destinada a la instalación de cargadores en las localizaciones de Vecttor. También para la compra de coches bajo esta enseña que, según los datos aportados por Cabify, está compuesta por un 71% de coches híbridos y solo un 4% eléctrico. ¿Quedan fuera el resto de colaboradores del unicornio? De momento sí. Los fondos irán destinados a mejorar los recursos propios de la compañía. A futuro, y con nuevas vías de financiación, no descartan ampliar la estrategia a los colaboradores independientes y externos. Tanto en la compra de vehículos eléctricos, como para el uso de los supercargadores propios de Cabify –6 instalados en este momento y sin una cifra ajustada sobre la mesa–. Y según explica David Pérez, SVP of Stakeholder Relations de la compañía, “tampoco existen, de momento, acuerdos con grandes compañías o entidades financieras para ayudar a los socios”, pero les gustaría encontrarse en ese punto.

Asimismo, la compañía anuncia una nueva categoría que pretende ajustarse a estos nuevos estándares: Cabify Eco. Solo disponible para los clientes corporativos que prefieran viajar en coches eléctricos. ¿Cuál será su nivel de impacto? Este punto no está del todo claro. Desde la compañía no se publican datos de volumen de negocio o clientes del sector corporativo, ni tampoco cuántos vehículos estarán destinados a cubrir el negocio eléctrico corporativo. Apuntan, no obstante, que se cubrirá toda la demanda con las cifras actuales de coches eléctricos.

Cabify, jugando al mismo juego de Uber

La apuesta de Cabify, más sus 40 millones para la adquisición de coches eléctricos, tiene una antecesora. Uber, a través de su sede central en Estados Unidos, anunciaba en 2021 la creación del programa Uber Green. ¿El objetivo? La electrificación total de su flota mundial con una dotación de 800 millones de dólares. La duda sobre la mesa era cuántos de esos millones llegarían para la electrificación de los vehículos con operaciones en España –una de las regiones que más dolores de cabeza le ha ocasionado a la tecnológica–.

Al final, y en enero de 2014, Uber anunciaba que destinaría 5 millones de euros para la compra de coches eléctricos en el país. Menos que los 40 que propone Cabify en primera instancia. ¿La diferencia? De momento, la empresa española se centrará en las inversiones internas de la compañía. La estadounidense abría el modelo a cualquier socio que operase bajo su aplicación –incluido el taxi tradicional–. Añadían, además, acuerdos de leasing y renting con Banco Santander y asociaciones con varias firmas de coches para facilitar la adquisición de vehículos.

¿Cuál de las dos compañías de movilidad se llevará el gato al agua con sus respectivos modelos? Es algo que no está del todo claro, pero probablemente pase por el camino de cuál logre ser más rentable a medio plazo. Uber, con más de 5.000 millones de dólares de pérdidas en el primer trimestre de 2022, está lejos de esa meta. Cabify, que está cerca de presentar los resultados consolidados, aún acusa los estragos de la pandemia pero dice que se acerca a esa cifra dorada.


Fuente: Hipertextual

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