

Un análisis científico revela cómo mantener la profundidad adecuada en el acolchado de madera en parques puede disminuir significativamente el riesgo de fracturas y lesiones en caídas infantiles.
- Solo 4,7% de parques cumplen con los 22,9 cm (9”) de chips de madera.
- Profundidad correcta reduce un 44% la fuerza del impacto.
- Misma duración del impacto con o sin profundidad adecuada.
- Menos riesgo de fracturas infantiles si se cumple el estándar.
- Mejor absorción por mayor dispersión de energía vertical y lateral.
- Imprescindible mantener, revisar y reponer regularmente.
Importancia de los parques infantiles seguros
Los parques infantiles son esenciales para el desarrollo físico, social y emocional de la infancia. Sin embargo, la seguridad en su diseño sigue siendo una deuda pendiente. Solo un 4,7% cumple con la profundidad mínima de 22,9 centímetros (9”) en la superficie de astillas de madera, lo cual eleva el riesgo de lesiones.
Por qué las astillas de madera son una buena opción
Frente a materiales duros como el concreto, que transmiten rápidamente la energía del impacto, las astillas de madera dispersan la energía, reduciendo el pico de fuerza que llega al cuerpo. Comparadas con arena o caucho, ofrecen mejor rendimiento en la atenuación de impactos, especialmente si están certificadas y bien distribuidas.


Objetivo del estudio
Este estudio cuantificó el impacto de dos profundidades distintas de acolchado: 12,7 cm (5”), que no cumple normas, y 22,9 cm (9”), que sí cumple. Se investigó cuánto se reduce la fuerza máxima al caer sobre estas capas.
Metodología
- Se utilizó una pelota de 4,54 kg soltada desde 1,83 m, simulando una caída infantil típica.
- Se midieron los impactos sobre capas de astillas de 12,7 y 22,9 cm usando una plataforma calibrada.
- Cada prueba se repitió tres veces para asegurar la consistencia.
Resultados
- El acolchado de 22,9 cm redujo la fuerza de impacto un 44% comparado con el de 12,7 cm (1.299 ± 236 N vs. 2.325 ± 228 N).
- No hubo diferencias en el tiempo hasta el pico de fuerza entre ambas capas.
Interpretación de los datos
La reducción de fuerza no se debe a mayor duración del impacto, sino a la capacidad de absorción de material. El acolchado más profundo distribuye mejor la energía, reduciendo el riesgo de fracturas. Esto se traduce en un menor esfuerzo sobre huesos infantiles, como el radio, y por ende una menor probabilidad de lesiones.
Un ejemplo práctico: un niño de 24 kg que cae con una velocidad de -4 m/s genera una fuerza que puede superar el umbral de fractura ósea si el acolchado es insuficiente. Con 22,9 cm de profundidad, esa fuerza baja lo suficiente como para quedar por debajo del umbral de fractura.
Limitaciones del estudio
- Las astillas no fueron compactadas, pero eso refleja condiciones reales de uso.
- No se analizaron otros materiales (arena, caucho).
- Se usó una pelota como sustituto de un cuerpo humano, pero los cálculos físicos son extrapolables.
Optimizar la seguridad con materiales naturales y renovables, como las astillas de madera certificadas, promueve un entorno urbano más verde. Además:
- Reduce hospitalizaciones y tratamientos médicos por caídas.
- Fomenta el juego activo y la vida saludable al ofrecer espacios más seguros.
- Disminuye el uso de materiales sintéticos no biodegradables como el caucho industrial.
- Favorece la economía circular si las astillas provienen de madera reciclada o certificada.
Qué podemos aprender
- Pequeños cambios en diseño urbano salvan vidas. A veces, solo 10 cm de diferencia hacen un mundo de impacto.
- El mantenimiento preventivo es clave. No basta con instalar; hay que mantener para que funcione.
- La seguridad infantil no es un lujo. Es una responsabilidad compartida que debe exigirse a nivel normativo.
- La ciencia aplicada mejora lo cotidiano. Estudios como este permiten tomar decisiones basadas en datos y no en suposiciones.
Más información: Frontiers | The effect of wood chip surface depth on peak force during impacts